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Posted on diciembre 4th, 2020 in Difunde Evangelio Seglar by admin

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PRIMER PASO: LECTIO

Posted on julio 24th, 2022 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Lucas 11, 1-13

Pedid y se os dará

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.»

Él les dijo: «Cuando oréis decid: «Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación.»»

Y les dijo: «Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: «Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle.»

Y, desde dentro, el otro le responde: «No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos.»

Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

Pues así os digo a vosotros:

Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre.

¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra?

¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?

Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 24th, 2022 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA PAZ

(Mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical)

En el evangelio de hoy Lucas nos recuerda la importancia de la oración. En una sociedad en la que se acepta como criterio casi único la eficacia, el rendimiento o la utilidad inmediata, la oración queda devaluada como algo inútil. Fácilmente se afirma que lo importante es «la vida», como si la oración perteneciera al mundo de «la muerte». Sin embargo, necesitamos orar. No es posible vivir con vigor la fe cristiana ni la vocación humana sin alimentarnos interiormente. Tarde o temprano experimentamos la insatisfacción que produce en el corazón humano el vacío interior, el aburrimiento de la vida o la incomunicación con el Misterio. Necesitamos orar para enfrentarnos a nuestra propia verdad y ser capaces de una autocrítica personal sincera. Necesitamos orar para irnos liberando de lo que nos impide ser más humanos. Necesitamos orar para vivir ante Dios en actitud más festiva, agradecida y creadora.

En el Padre Nuestro, Jesús enseña a sus discípulos las palabras para orar pidiendo el sustento cotidiano al Dios providente, junto con el perdón de las transgresiones cometidas. Dios puede llamarse Padre porque cuida de sus hijos acompañándolos y dándoles el sustento día tras día. La idea espiritual de fondo es la de mantener viva la conciencia del orante respecto a Dios, en el reconocimiento de su fragilidad y la necesidad de trabajar por su sustento; se recurre a la providencia sin negar el compromiso de trabajar por la autosuficiencia alimentaria. Lo mismo ocurre respecto del perdón, tan indispensable en la casa paterna. Los hijos pertenecen a esta casa en cuanto cumplen sus deberes filiales y fraternos, cuya mejor expresión es perdonar a los ofensores porque ya han sido perdonados. 

La oración dibuja las relaciones de la alianza familiar con Dios que ha de acompañar la casa discipular, es decir, la Iglesia. La alianza sustenta la vida de cada persona que, a su vez, se compromete a velar por los demás; a pesar de la continua tentación a desistir y abandonar el camino de santificación comunitaria, la oración de Jesús invita a no dejarse vencer por el mal. Quien ora revive su conciencia de criatura precaria necesitada de la gracia, con la certeza de que el Padre lo sostendrá. La oración nos lleva a la PAZ porque nos abre a la solidaridad, trabajando por el sustento de todos y al perdón de las ofensas recibidas porque hemos experimentado el perdón de Dios.

Felices si somos capaces de experimentar en lo profundo de nuestro ser la verdad de las palabras de Jesús: «Quien pide está recibiendo, quien busca está hallando y al que llama se le está abriendo».

DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”

(hombre, casado, 2 hijos, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Hace no mucho realicé un curso en el que el profesor nos decía que Jesús, a diferencia de otros maestros de su época, no se había dedicado inicialmente a enseñar a orar de una determinada manera o siguiendo un método concreto, como si la oración fuera un simple hábito, parte de la rutina de cada día. Decía que Jesús simplemente se había dedicado Él mismo a orar constantemente (sin “escaquerase” ni un sólo día) y de un modo tan intenso que los discípulos desearon aprender a hacerlo también ellos igual. Podríamos decir que consiguió que tuvieran ganas de orar “por contagio”, que ya quisiera yo para los alumnos del cole…

Y al hacerlo les enseña una oración, que comparativamente con los salmos o textos que recitaban los judíos se ve bastante sencilla. Entonces, ¿dónde reside el valor de esta oración que rezan millones de personas todos los días en las más insospechadas lenguas? Pues en que el Padrenuestro sitúa a quien ora en una cercanía grande con Dios al llamarlo Padre y dirigirse a Él se convierte en un ejercicio de comunicación íntima. Una actitud como la de Marta la semana pasada ayuda a entender que no está la cosa tanto en saber repetir una determinada fórmula, sino en abrirse a la escucha de Dios y dirigirnos a Él con la inocencia -y también eficacia- de un niño con su padre; en este sentido con el Papá del cielo. La lógica es sencilla. Por qué pedir, porque hay quien da. Y este a quien se halla en la oración es un Padre que siempre está dispuesto a responder a quien le busca de corazón con la acción del Espíritu para santificar su vida. 

Una pregunta me rondaba estos días preparando el comentario: ¿Qué le pedimos a Dios para la Iglesia? ¿Qué creemos que necesita para cumplir mejor con su misión de salvación de las almas para que todos lleguemos al abrazo con nuestro Abbá? ¿Qué nos gustaría que cambiara y se transformara para que fuera más santa? Que se nos olvida, pero la Iglesia también necesita que la sueñen y pidan a Dios por ella. 

Entonces vuelvo a mirar a Jesús y me doy cuenta que el efecto de la oración es precisamente que Dios, a través de la acción del Espíritu en cada uno de nosotros, cuando nos alineamos con su voluntad, va realizando su plan con los mimbres que le ofrecemos. Por eso, nos lo dice el Papa, la renovación de la Iglesia empieza con la transformación personal, que sólo es posible desde la comunión en el Amor. 

El resto es grande, casi puede parecer imposible, pero Dios siempre responde a quien confía en Él…y si no que se lo digan a tantos santos que nos precedieron e hicieron posible la Iglesia que tenemos hoy a base de tocar y tocar a la puerta.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 24th, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Dios Padre, sabemos que venimos de la santidad y el amor.

Dios Padre, santidad en lo más íntimo de cada uno de nosotros y de la realidad.

Dios Padre, prioridad de prioridades en lo que podemos comprender y desear los seres humanos.

Dios Padre, fuente de las fuentes del misterio de lo que ha sido, de lo que es y de lo que será.

Dios Padre, impulso de todas las dinámicas poderosas del universo, de la historia y de cada biografía.

Dios Padre, raíz fascinante de nuestra confianza en que la bondad es lo que realmente permanece.

Dios Padre, que nos cuidas, pase lo que nos pase… porque estás a nuestro favor y a favor de todos los hombres y mujeres de la larga estela de la humanidad.

Dios Padre, atento, acogedor, materno mucho más allá de lo que ni siquiera podemos imaginar.

Dios Padre, ante Ti nuestra humildad reconoce que nos sostienes, alientas y acompañas.

Dios Padre, que nos haces esencialmente hermanos.

Dios Padre, que nos constituyes en peregrinos que retornan a tu casa.

Dios Padre, que nos capacitas para ver, para comprender y para vivir la verdad de los que somos y la verdad a la que estamos llamados.

Dios Padre, que nunca defraudas las aspiraciones de la pureza de intención.

Dios Padre, que nunca nos dejas de lado hagamos lo que hagamos.

Dios Padre, fidelidad de las fidelidades que construyen la justicia en el mundo. 

Dios Padre, que has hecho, haces y harás nuevas todas las cosas.

Dios Padre, ante Ti, reconocer, aceptar, confiar.

Dios Padre, ante Ti, agradecer, alabar, bendecir.

Dios Padre, unidad a la que están llamadas las unidades provisionales, débiles, hechura de manos humanas.

Dios Padre, moldéanos para que nos entreguemos a la unidad, a la fraternidad, a la justicia, a la santidad.

Dios Padre, aliméntanos, transfórmanos, acreciéntanos en lo mejor de nuestra humanidad: irradiar tu presencia.

Dios Padre, ayúdanos a no tener miedo a vivir lo que somos.

Dios Padre, haznos audaces en la predicación de tu evangelio en estos tiempos extraños que nos tocan vivir.

Dios Padre, aliéntanos a vivir el presente, tu presente en lo que nos pasa, en lo que decimos, en lo que deseamos.

Amén.

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on julio 24th, 2022 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on julio 24th, 2022 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 2 hijos, él trabaja el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar) Comentario de 2019.

Al leer el Evangelio de este domingo, sentimos que se nos está haciendo una invitación clara a orar, o mejor aún, a aprender a orar, como lo hicieron los primeros discípulos. Vivimos al ritmo desenfrenado que nos marca la sociedad en la que estamos, cargados de estrés y metidos como en una especie de “rueda” de la que nos cuesta salir. Hemos perdido bastante “el norte” de la esencia de la vida, de lo que es lo realmente importante para nosotros como cristianos. La mayor parte de las ocasiones dejamos un hueco muy pequeño a la oración, (si es que lo dejamos) o se convierte tan en rutina que pierde profundidad. Es imposible alcanzar nuestro máximo desarrollo personal y vivir nuestra fe como cristianos si tenemos “anemia espiritual”, si hay falta de “alimentación para el alma”. Tal vez esto nos sucede porque estamos perdiendo la capacidad de silencio, porque para hallar ese silencio se requiere un tiempo del que no disponemos (o no queremos disponer) en nuestras “apretadas agendas”. Nos cuesta encontrarnos con nosotros mismos y con Dios, con todo lo que ello implica. Os invitamos a que durante esta semana nosotros también le pidamos al Señor que nos enseñe a orar… a estrechar esa relación con Él. Intentemos para entender la profundidad que encierra el pedir, el buscar y el llamar, atender durante esta semana a todos los que nos pidan algo, a todos los que llamen “a nuestra puerta”. Ayudemos a buscar a los que no tienen a Dios cercano.

Las palabras con las que Jesús nos dijo que orásemos se han convertido hoy para nosotros en el Padrenuestro. Os invitamos, a leer algún libro o algún material formativo, que nos recuerde la esencia del Padrenuestro, lo mucho que se dice en tan pocas palabras, que nos ayude a “desmenuzarlo”. Solamente la primera palabra, Padre, ya fue toda una novedad que Jesús introduce en su tiempo, para referirnos a Dios. Y en esa palabra se nos describe su ternura, su amor, su bondad…

Y procuremos durante lo que resta de verano intensificar el ritmo de oración y la calidad de la misma. Acerquémonos a Dios de manera confiada, con la actitud del pobre, para pedirle lo que nos falta para ser mejores cristianos, testimonio en nuestro entorno. Desde ahí podremos buscar el Reino con todo lo que ello implica. Procuremos llamar a Dios, si es necesario “a gritos”, cuando le sintamos lejos. Y no olvidemos que Jesús nos dice en este Evangelio que lo mejor que podemos pedir es el Espíritu Santo (será nuestro sustento, guía y salvación).

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on julio 17th, 2022 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Lucas 10, 38-42

Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.

Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.»

Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 17th, 2022 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA PAZ

(Mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical)

El evangelio de hoy nos muestra un episodio sorprendente. Los discípulos que acompañan a Jesús han desaparecido de la escena. Lázaro, el hermano de Marta y María, está ausente. En la casa de la pequeña aldea de Betania, Jesús se encuentra a solas con dos mujeres que adoptan ante su llegada dos actitudes diferentes. Marta, que sin duda es la hermana mayor, recibe a Jesús como ama de casa, y se pone totalmente a su servicio. Es natural. Según la mentalidad de la época, la dedicación a las faenas del hogar era tarea exclusiva de la mujer. María, por el contrario, la hermana más joven, se sienta a los pies de Jesús para escuchar su palabra. Su actitud sorprende pues está ocupando el lugar propio de un “discípulo” que solo correspondía a los varones. 

En un momento determinado, Marta, absorbida por el trabajo y desbordada por el cansancio, se siente abandonada por su hermana e incomprendida por Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano”. ¿Por qué Jesús no manda a su hermana que se dedique a las tareas propias de toda mujer y deje de ocupar el lugar reservado a los discípulos varones? 

La respuesta de Jesús es de gran importancia. Lucas la redacta pensando probablemente en las desavenencias y pequeños conflictos que se producen en las primeras comunidades a la hora de fijar las diversas tareas: “Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán”. En ningún momento critica Jesús a Marta su actitud de servicio, tarea fundamental en todo seguimiento a Jesús, pero la invita a no dejarse absorber por su trabajo hasta el punto de perder la paz. Y recuerda que la escucha de su Palabra ha de ser lo prioritario para todos, también para las mujeres, y no una especie de privilegio de los varones. El reto es romper el estereotipo que mantiene a la mujer en el espacio doméstico, apoyadas por la Palabra de Jesús. 

Nuestra comunidad discipular necesita teólogas y maestras de la Palabra. Hoy el evangelio nos llama a reconsiderar el papel indispensable de las mujeres en el camino discipular y valorar a nuestras matriarcas en la fe. En el Equipo Misionero del Medio Atrato, Chocó, Colombia, conformado en su mayoría por mujeres fue muy sorprendente para las comunidades su presencia anunciando el evangelio, tarea realizada normalmente por hombres. Esto contribuyó a la dignificación y empoderamiento de la mujer afroatrateña, y hoy hacen presencia activa en la organización social, en la comunidad eclesial de base, en espacios culturales, en la toma de decisiones y donde sea necesaria su presencia. Ciertamente podemos afirmar que con su testimonio de vida están contribuyendo a la construcción de la PAZ en su territorio, en Colombia y en el mundo.  ¡Hagamos memoria agradecida de las mujeres que nos han acercado a Dios y luchan para que el pueblo viva!  

DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”

(hombre, casado, 2 hijos, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Cuántas veces en la Iglesia hacemos y hacemos, y nos creemos que porque tenemos llenas nuestras agendas de reuniones y servicios de lo más diversos somos fieles al Señor…y así es, cuando estamos centrados en lo que es lo verdaderamente nuclear.

La Palabra no es un aspecto más o menos importante del que se puede prescindir si estamos muy liados y pensamos que el Señor no nos va a tener muy en cuenta que le prestemos poco caso durante un tiempo (que luego, mira tú qué casualidad, acaban siendo largas temporadas). Para nada es así. La Palabra es el Verbo divino puesto en acción, en comunicación directa al corazón. 

No estar a la escucha es como tener un corazón que solo late hacia fuera y no deja entrar la sangre al interior…una muerte segura. Pero estar sentado a los pies del Hijo, en escucha atenta, es ya como estar a las puertas del Misterio. Por eso Marta tiene la mejor parte, y el encuentro con Él en su Palabra es algo tan íntimo que nadie nos lo puede arrebatar.

Nuestra Iglesia, en este camino sinodal en que nos encontramos, aunque haya pasado a otra fase, no puede despistarse del lugar que debe ocupar más puestos los oídos en el Señor, que es su único bien, que en tener las manos enfangadas en “las cocinas del mundo”. Y lo que vale para la Iglesia vale para él cristianos particular…

DESDE EL CUIDADO A LOS MAYORES

(Hombre soltero, implicado en cuidado y acompañamiento de mayores, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Este texto me resulta difícil de comprender. Y supongo que también será así para todos aquellos que no paramos de hacer cosas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Porque si no hago las cosas nadie las va a hacer. Por eso no me explico que Jesús le reprenda a Marta.

Pero si leemos con detalle el texto, lo que Jesús le dice a Marta es que “andas inquieta y preocupada con muchas cosas”. Y yo me pregunto ¿y quién no? Precisamente desde la perspectiva del cuidado de los mayores es mucho más difícil de entender. ¿cómo no voy a estar inquieto y preocupado por muchas cosas?, ¿cómo voy a dejar de atender las necesidades de mis mayores?, si ellos ya no pueden hacer muchas cosas. Y continúa Jesús: “sólo una cosa es necesaria”. Y para seguir poniéndolo difícil no dice cuál es. O al menos no directamente.

En la situación histórica que nos narra este texto, Jesús entra en una casa. Y hay que elegir: o atiendo los quehaceres domésticos de los invitados, o escucho a Jesús. Y Jesús lo deja bien claro: lo más importante es escucharlo a Él. Escuchar su palabra. Eso es necesario. La atención a los quehaceres vendrá en su momento.

Al igual que con Jesús, con los mayores es esencial la escucha. Tantas veces me pasa que, inquieto y preocupado con tantas cosas, desatiendo la escucha. Sentarse y escucharlo es NECESARIO. Siempre tiene que haber tiempo para esto. Al menos si queremos seguir las indicaciones del propio Jesús.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 17th, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús, inefable sonoridad en el corazón orante.

Señor Jesús, irradias perdón.

Señor Jesús, que haces que nos sintamos habitados.

Señor Jesús, aliento de los corazones heridos.

Señor Jesús, creador de comunión.

Señor Jesús, onda silente de esperanza.

Señor Jesús, irradias paz.

Señor Jesús, que nos vinculas a tu luz.

Señor Jesús, fundamento de la confianza.

Señor Jesús, contigo somos uno con la humanidad.

Señor Jesús, aliento del universo.

Señor Jesús, superación de cualquier aislamiento.

Señor Jesús, contigo somos uno en el amor.

Señor Jesús, que convives con todos los hijos de esta tierra.

Señor Jesús, que habitas en todo deseo de bondad.

Señor Jesús, que suscitas toda sed de autenticidad.

Señor Jesús, que haces que nos sintamos hermanos.

Señor Jesús, serenidad infalible.

Señor Jesús, bienaventuranza fascinante.

Señor Jesús, irradias bendición.

Señor Jesús, contigo somos uno en la verdad.

Señor Jesús, irradias esperanza.

Señor Jesús, contigo somos uno en el bien.

Señor Jesús, irradias comunión.

Señor Jesús, aliento de los corazones sanados.

Señor Jesús, contigo somos uno en la belleza.

Señor Jesús, que suscitas todo anhelo de comunión.

Señor Jesús, irradias vida nueva.

Señor Jesús, ternura que salva al mundo.

Señor, que centremos nuestro corazón en ti.

Señor, que cuidemos lo lento, los procesos, las presencias

en esta extraña época que vivimos.

Señor, simplifícanos.

Señor, unifícanos.

Señor, santifícanos.

Señor, siléncianos,

Señor, sosiéganos,

Señor, pacifícanos.

Señor, haznos sencillos.

Señor, haznos diáfanos.

Señor, haznos de los tuyos.

Señor Jesús, haznos más humanos.

Señor Jesús, haznos más auténticos.

Señor Jesús haznos más santos.

Señor Jesús, aliéntanos en nuestra profecía.

Señor Jesús, impúlsanos en nuestro testimonio cotidiano.

Señor Jesús, raíz última de nuestro ser,

de nuestro convivir,

de nuestro hacer. 

Amén.

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on julio 17th, 2022 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on julio 17th, 2022 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Esta lectura hace pensar que sólo con Dios es posible. Sólo estando con Él el trabajo y el descanso tienen sentido.

A veces nos creemos los guionistas de nuestra vida, los dueños de nuestro destino.

Sin embargo, mientras nos esforcemos en hacer las cosas únicamente bajo nuestros criterios o trabajemos apoyándonos exclusivamente en nuestras propias fuerzas, no hay garantía de que merezca la pena el esfuerzo, ni siquiera de que salgan bien. Ya nos lo dice el salmo 127: “Si el Señor no construye la casa, en vano se afanan los albañiles”.

Tengamos esta semana la experiencia de vivir como María, poniéndonos a los pies del Señor. Él nos dará la serenidad y el descanso necesarios para vivir cada circunstancia, cada experiencia de la vida cotidiana con la mirada puesta en lo importante.

Tengamos esta semana también el coraje de elegir la mejor parte y acoger, como Marta y María, al Señor en nuestra casa, en lo cotidiano de nuestra vida.

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