Evangelio Seglar en Facebook

Posted on diciembre 4th, 2020 in Difunde Evangelio Seglar by admin

facebookAhora también nos puedes seguir por FACEBOOK.

encuentranos en facebook
Saludos

LECTIO DEL DOMINGO XXVI

Posted on septiembre 24th, 2022 in * VIÑETAS PADYLLA by JC

25 de Septiembre de 2022

TIEMPO ORDINARIO – CICLO C

——————————————-

PRIMER PASO: LECTIO

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Lucas 16, 19-31

Recibiste bienes y Lázaro males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Había un hombre rico que se vestía de purpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.

Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.

Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.

Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán.

Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: «Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. «

Pero Abrahán le contestó: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.

Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros.»

El rico insistió: «Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento.»

Abrahán le dice: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen.»

El rico contestó: «No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.

Abrahán le dijo: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA EXPERIENCIA DE MISIÓN

(Mujer, casada, 4 hijas, ha realizado varias experiencias de misión seglar)

En este evangelio Jesús nos vuelve a recordar que no atesoremos riquezas en la tierra. Debemos ocuparnos de atesorar riquezas en el cielo.

El rico no le hizo ningún daño a Lázaro. Podría haber mandado a sus criados para que lo echaran, pero no lo hizo. El mendigo estaba en su portal. El rico simplemente lo ignoraba. El pecado del hombre rico es precisamente la indiferencia ante el sufrimiento del prójimo. El pasar por alto y no darle importancia a la situación y el dolor que tiene el de al lado.

A veces pensamos: «yo no le hago mal a nadie» pero nuestra tarea esta semana es reflexionar y plantearnos diariamente: «¿Hago a los demás todo el bien que yo puedo hacer?, ¿soy empático? ¿me pongo en el lugar de esa persona que está sufriendo? ¿saludo a todos los que me cruzo cada día en mi camino, aunque sean de otra raza o simplemente no piensen como yo? ¿me esfuerzo por hacer sonreír a ese vecino o amigo que está preocupado?»…

Que el Señor nos ilumine para que usando nuestros talentos estemos siempre dispuestos a dar el 100% en beneficio de nuestros hermanos especialmente los más necesitados. Darlo sin esperar nada a cambio, como lo hizo Jesús. Y así, cumplir la MISIÓN  que Él había pensado para nosotros.

DESDE LA EXPERIENCIA DEL CAMINO DE SANTIAGO

(hombre, soltero, pertenece a comunidad cristiana)

El evangelio del día de hoy es para mí reconfortante y un buen tirón de orejas a la vez. Muchas veces, a lo largo de mi vida me puedo sentir identificado con los dos personajes que aquí se muestran. Las carencias de mi vida, la pobreza de mis acciones en algunos casos, las dificultades con las que me cargo en el día a día… por otro lado están los privilegios de los que, gracias a Dios, gozo. Muchas veces me doy cuenta de que en el cielo puedo hallar consuelo a mis problemas, a las penurias del día a día, porque Dios es refugio y padre bueno, la entrega y la pobreza como don es algo que poco a poco creo que debo comenzar a cultivar para vivir más a gusto conmigo y para que no lastre mi camino. El sueño y el derroche en las comodidades es, a su vez, algo en lo que ser precavido y por lo que es muy fácil ser dominado. Haciendo mención a mi experiencia del camino, como ya he comentado en otras ocasiones, fue un evento de escucha, de atención, de encuentro y de priorización. Podría decirse que venía de una etapa en la que llevaba bastante siendo rico y nada más. Había reconocido mi pesar aún envuelto en todo aquello y quise buscar el reencuentro. Entonces llegó la hora de vivir la pobreza de Lázaro y reconocer las carencias para encontrar respuestas y abrir nuevos puntos de vista y caminos. El punto importante para mí de todo esto es que es importante tener siempre en la mente lo realmente importante, porque podemos acabar siendo aquellas personas que, aunque haya resucitado un muerto, se sigan encontrando perdidos.

DESDE LAS RESTRICCIONES Y RECORTES EN LA CALIDAD DE VIDA

(Mujer, viuda, con un nieto adolescente a su cargo, pertenezco a comunidad cristiana)

Este evangelio siempre me ha impactado y pensaba que estaba  lejos de mi vida, que no era para mí, pues ni era rica ni era pobre.

Desde hace unos años a tomado fuerza en mi vida, al tener los cambios y dificultades  que me ha acontecido, veo que soy los dos personajes del evangelio,

antes vida era como el rico disfrutando y lamentándome  cuando no disfrutaba, (eso sí, trabajaba mucho en mi profesión) , sin profundizar en el momento, solo vivía egoístamente llevada por las metas y problemas para lograr el fin que me había fijado. Hoy en día me encuentro como el pobre Lázaro, ante el giro que ha experimentado mi vida. Lo curioso es la paz que experimento actualmente y como mis llagas emocionales van siendo sanadas y todo contribuye  a esa paz y serenidad  interior que antes no experimentaba a pesar de mi juventud y mis logros. Mis hijos se sorprenden y se asustan del cambio producido en mi persona. Por todo ello doy gracias a Dios por ir sanando  mi ceguera y sordera a pesar de mis miedos y resistencia. Cuando escuchó ante el sagrario TRANQUILA, SOY YO, TODO IRÁ BIEN y todo  se va transformando a pesar de lo duro del momento. Su DIVINA PROVIDENCIA actúa en nosotros y en lo que nos rodea, nada se pierde, sólo aquello que nosotros rechazamos, el libre albedrío.

TERCER PASO: ORATIO

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Señor Jesús,

no dejes que nuestras tinieblas nos hablen.

Señor Jesús,

no dejes que nos desperdiciemos en morrallas.

Señor Jesús,

no dejes que nos seduzcan falsas monedas.

Señor Jesús,

no dejes que la avidez nos pervierta.

Señor Jesús,

no dejes que la codicia nos defina.

Señor Jesús,

no dejes que nos autoceguemos.

Señor Jesús,

no dejes que cooperemos con los dañinos de este mundo.

Señor Jesús, 

no dejes que nos arruguemos frente a las necesidades de los que nos rodean.

Señor Jesús,

no dejes que creamos que somos islas.

Señor Jesús, 

no dejes que nos creamos suficientemente cristianos

con nuestros ritos,

nuestros rezos,

nuestras ofrendas de calderilla.

Señor Jesús,

regateamos contigo,

con los que nos reclaman lo mejor de nuestros dones,

con nosotros mismos. 

Señor Jesús,

enraízanos aún más en ti.

Señor Jesús,

haznos más inteligentes

para las realidades del Reino.

Señor Jesús,

haznos más libres

para cooperar en la siembra de la salvación.

Señor Jesús,

haznos  más amorosos

para ofrecer al mundo el don de tu amor.

Señor Jesús,

haznos más espirituales

para que seamos más humanos.

Señor Jesús,

haznos avanzar valientemente

en justicia y santidad,

en humanidad y en fraternidad,

en autenticidad y en libertad.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Recuerdo un pequeño cuento que nos puede ilustrar este pasaje del evangelio:

Hubo en un lugar un huracán que provocó una gran inundación.

Las autoridades dieron el aviso unos  días antes, muchos se marcharon del lugar para ponerse a salvo.

Sin embargo, hubo gente que no quiso abandonar sus casas. Como le pasó a Paco, el lugareño protagonista de este cuento porque decía que él confiaba en que el Señor lo salvaría.

Llovió tanto que los lugareños tuvieron que subirse a los tejados de las casas para no ahogarse. Los equipos de salvamento se afanaron en rescatar a la gente de los tejados con sus lanchas neumáticas, pero Paco no quiso subirse a la lancha porque confiaba en que el Señor lo salvaría.

Siguió lloviendo y ya, el tejado se quedó bajo agua. Paco se subió a un árbol. Un helicóptero lo divisó y fue a rescatarlo. Paco volvió a decir que confiaba en Dios, que no le pasaría nada, que se fueran y lo dejaran allí. Al final Paco, murió ahogado.

Al llegar a las puertas del cielo, recriminó al Señor su poca diligencia en ponerlo a salvo cuando él confiaba tanto en él. El Señor le dijo: Te he mandado aviso unos días antes a través de las autoridades, luego te mandé una lancha, luego un helicóptero, ¿qué más querías?

Algo parecido pasa con el hombre rico, de fe algo desviada e inconsistente, ignoró a las personas necesitadas, no les hizo mal, pero deslumbrado por las riquezas que le rodeaban, las señales y llamadas de Lázaro pasaron desapercibidas. 

Lázaro es el nombre que Dios pone al pobre, al abandonado, al desahuciado, al que está solo, enfermo… a aquel que no es valioso para el mundo y sin embargo es precioso para el Señor. Él nos llama a través de ellos, nos pide ayuda…

Procuremos esta semana mirar con más atención a todas aquellas personas necesitadas que cotidianamente están a nuestro lado y normalmente suelen pasar desapercibidas. Puede que no podamos hacer mucho para solucionar sus problemas, pero un gesto amable, el empatizar con ellas, escucharlas y ¿quién sabe?, igual nuestro corazón de piedra se ablanda y podemos compartir materialmente cosas con ellas. Más vale escuchar las llamadas del Señor a tiempo para poner a salvo nuestra vida, tanto la terrena como la eterna. La terrena puede ser también un infierno si nos convertimos en personas egoístas, avaras, insensibles…nada de eso ayuda a ser feliz.–

Si quieres recibir el Evangelio Seglar cada semana, pincha aquí

ABIERTO POR VACACIONES

Posted on agosto 28th, 2022 in > CRISTIANOS EN VERANO by admin

Los seglares que comentan el Evangelio cada domingo, se toman un descanso.

En septiembre se reanuda el servicio habitual.

En AGOSTO ofrecemos cada semana un comentario realizado

mientras se disfruta de las vacaciones y en referencia a ellas.

Domingo 28 de Agosto de 2022

22º domingo de tiempo ordinario

Lectura del santo evangelio según Lucas 14, 1. 7-14

El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: «Cédele el puesto a éste.» Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: «Amigo, sube más arriba.» Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.» Y dijo al que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»

DESDE LA PLAYA

(Hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)

«El verano va llegando a su fin, y como siempre el evangelio nos confronta de manera evidente. El verano se supone que es tiempo para uno mismo, eso es lo que nos venden, pero como decía alguien Dios no veranea, por eso lleva todo este mes interpelando a nuestro yo. Si os habéis dado cuenta la palabra de cada Domingo ha ido en este sentido, y éste último no podía ser menos «El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido». En todo momento, en vacaciones, cuando uno esté enfermo, en cualquier situación Dios nos pide humildad, y en estos días de final del verano, con nuestra familia o con quién tengamos cerca, con los pequeños detalles, tenemos la oportunidad de ser fieles a esa palabra, y de este modo construir aquí abajo algo de ese reino de Dios, de ciegos, lisiados y cojos.

“ABIERTO POR VACACIONES”

Posted on agosto 21st, 2022 in > CRISTIANOS EN VERANO by admin

Los seglares que comentan el Evangelio cada domingo, se toman un descanso.

En septiembre se reanuda el servicio habitual.

En AGOSTO ofrecemos cada semana un comentario realizado

mientras se disfruta de las vacaciones y en referencia a ellas.

Domingo 21 de Agosto de 2022

21º domingo de tiempo ordinario

Lectura del santo evangelio según Lucas 13, 22-30

Vendrán de oriente y occidente y se sentarán a la mesa en el reino de Dios

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.

Uno le preguntó: «Señor, ¿serán pocos los que se salven?»

Jesús les dijo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: «Señor, ábrenos»;

y él os replicará: «No sé quiénes sois.»

Entonces comenzaréis a decir.

«Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas.»

Pero él os replicará: «No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados.»

Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.»

DESDE LA PLAYA

(Hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)

El verano, como bálsamo de un año complicado, también tiene momentos de vuelta a la realidad, esta semana tocaba volver para retomar algo de trabajo y aquí estoy, con otro ritmo, pero entregado a la tarea necesaria para que la vuelta no sea tan complicada como otros años.

En esto, me paro un momento para atender a la Palabra del Domingo, y me encuentro con la realidad que nos muestra Jesús, esa realidad que no es la que nos pretenden vender hoy día. La felicidad cristiana no es un producto de mercado, ni un libro de autoayuda, es otra realidad, exige esfuerzo, salir de uno mismo, desprenderse, perder el tiempo en otros (es decir ganar el tiempo). Servir y no ser servido, esa felicidad que se nota en los ojos cansados del que se entrega, aun en verano, pensando en sus mayores, en sus hijos, en el vecino de al lado. Para ello es necesario esforzarse, hacerse pequeño, ponerse a la cola, en humildad, con prudencia y entrega. Qué distinta pero que reconfortante es la felicidad del que se encuentra con Dios, al servir y entregarse a los demás, nada que ver con la felicidad pasajera y fugaz que tanto nos atrae. Retomemos el camino estrecho de la felicidad verdadera, un abrazo.

“ABIERTO POR VACACIONES”

Posted on agosto 14th, 2022 in > CRISTIANOS EN VERANO by admin

Los seglares que comentan el Evangelio cada domingo, se toman un descanso.

En septiembre se reanuda el servicio habitual.

En AGOSTO ofrecemos cada semana un comentario realizado

mientras se disfruta de las vacaciones y en referencia a ellas.

Domingo 14 de Agosto de 2022

20º domingo de tiempo ordinario

Lectura del santo evangelio según Lucas 12, 49-53

No he venido a traer paz, sino división

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!

¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división.

En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»

DESDE LA PLAYA

(Hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)

El descanso que supone el verano, para muchos de nosotros es más mental que físico, cuando logro desconectar, verdaderamente se produce ese sosiego necesario para recolocarme, resituarme.  Saboreando esta paz necesaria, me adentro hoy en la lectura del evangelio del Domingo, que viene de nuevo a zarandear, siempre con cariño, nuestras vidas.  Jesús es claro, el que quiera seguirle, tiene que ponerlo en práctica. Me pregunto si mi vida se queda en un mar de simples palabras o buenas intenciones o realmente cuestiona, siembras interrogantes en los demás, pone en contradicción actitudes. ¿Es mi descanso también motivo de división o simplemente me sumo a la normalidad de lo impuesto? Cada vez más noto que mis palabras se las lleva el viento y que en cuanto puedo, mi desconexión se produce de manera completa. También es cierto que el hilo nunca se rompe porque los cimientos se iniciaron desde pequeño, pero no se puede descuidar la fe, ni apartarla en vacaciones. Necesito retomar el silencio de la oración para volver a conectar todo, y que todo aquel que me encuentre sienta o por lo menos, note algo de aquel fuego que «arrasa por donde pasa». Como decía aquella canción «hay que encender la lámpara, hay que despertar, para que el mundo tenga luz, y todos vivan en paz…»

abierto por vacaciones

Posted on agosto 7th, 2022 in > CRISTIANOS EN VERANO by admin

 7 de agosto de 2022           

 Domingo 19º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Los seglares que comentan el Evangelio cada domingo, se toman un descanso. En Septiembre se reanuda el servicio habitual.

En AGOSTO ofrecemos cada semana un comentario realizado mientras se disfruta de las vacaciones y en referencia a ellas.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,32-48)

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.

Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.

Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.

Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.

Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».

Pedro le dijo:

«Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».

Y el Señor dijo:

«¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?

Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.

Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.

El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.

Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».

DESDE LA PLAYA

(por hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)

Otro año, asomado a esta tarea que acepté hace mucho, mucho tiempo, y que  se me presenta como una oportunidad renovada de reconocerme y entregar algo de lo que vivo. Este año, el calendario me permite hacer este primer comentario «desde el verano», ya inmerso en él, descansando, rodeado de familia, de arena, de mar. 

Parece contradictorio esta necesaria desconexión veraniega, con lo que nos propone la Palabra del Domingo, este estar alerta, en vela, puede resultar incluso agobiante en estas fechas. Pero «no temas pequeño rebaño», me encanta como comienza, el cariño con el se nos dirije. Es evidente que un seguidor de Jesús no descansa, «no veranea», es, está y se entrega cada día, incluso en verano, pero no olvidemos que tenemos que estar con firmeza, necesitamos recargar nuestro corazón, salir de la rueda, mirar con perspectiva, y entregar lo que somos tambien en verano, a los que nos rodean, a los vecinos y a todos aquellos que se cruzan con nosotros en nuestro quehacer

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on julio 31st, 2022 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según Lucas 12, 13-21

Lo que has acumulado, ¿de quién será?

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.»

Él le contestó: «Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?»

Y dijo a la gente: «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.»

Y les propuso una parábola: «Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos:

¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha.»

Y se dijo: «Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida.»

Pero Dios le dijo: «Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será? «

Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.»

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on julio 31st, 2022 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA PAZ

(Mujer, soltera, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical)

El protagonista de la parábola del «rico insensato» es un terrateniente como aquellos que conoció Jesús en Galilea. Hombres poderosos que explotaban sin piedad a los campesinos, pensando sólo en aumentar su bienestar. La gente los temía y envidiaba: sin duda eran los más afortunados. Para Jesús, son los más insensatos.

Sorprendido por una cosecha que desborda sus expectativas, el rico propietario se ve obligado a reflexionar: «¿Qué haré?». Habla consigo mismo. En su horizonte no aparece nadie más. No parece tener esposa, hijos, amigos ni vecinos. No piensa en los campesinos que trabajan sus tierras. Sólo le preocupa su bienestar y su riqueza: mi cosecha, mis graneros, mis bienes, mi vida…

El rico no se da cuenta de que vive encerrado en sí mismo, prisionero de una lógica que lo deshumaniza vaciándolo de toda dignidad. Sólo vive para acumular, almacenar y aumentar su bienestar material: «Construiré graneros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come y date buena vida».

De pronto, de manera inesperada, Jesús hace intervenir al mismo Dios. Su grito interrumpe los sueños e ilusiones del rico: «Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?». Ésta es la sentencia de Dios: la vida de este rico es un fracaso y una insensatez.

Agranda sus graneros, pero no sabe ensanchar el horizonte de su vida. Acrecienta su riqueza, pero empequeñece y empobrece su vida. Acumula bienes, pero no conoce la amistad, el amor generoso, la alegría ni la solidaridad. No sabe dar ni compartir, sólo acaparar. ¿Qué hay de humano en esta vida?

La crisis económica que estamos sufriendo es una «crisis de ambición»: los países ricos, los grandes bancos, los poderosos de la tierra… hemos querido vivir por encima de nuestras posibilidades, soñando con acumular bienestar sin límite y olvidando cada vez más a los que se hunden en la pobreza y el hambre. Pero, de pronto nuestra seguridad se ha venido abajo.

Esta crisis no es una más. Es un «signo de los tiempos» que hemos de leer a la luz del evangelio. No es difícil escuchar la voz de Dios en el fondo de nuestras conciencias que nos dice: «Basta ya de tanta insensatez y de tanta insolidaridad cruel». Nunca superaremos nuestras crisis económicas sin luchar por un cambio profundo de nuestro estilo de vida: hemos de vivir de manera más austera; hemos de compartir más nuestro bienestar.

La actitud ambiciosa del rico insensato desata violencia y guerra, como lo estamos experimentando en Colombia y en otros muchos lugares del mundo. En el Chocó, Colombia los indígenas, las comunidades negras y los campesinos viven una grave crisis humanitaria, que está poniendo en riesgo su vida. Vivir como Dios quiere significa implementar mecanismos que nos lleven a una redistribución equitativa y sustentable de los bienes de la creación, pues no somos dueños absolutos de nada y mucho menos de nadie. ¿Qué bienes son indispensables en nuestra vida? ¿Cómo los compartimos con los necesitados?

DESDE EL SÍNODO 2021-2023 “Por una Iglesia sinodal”

(hombre, casado, 2 hijos, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Tener. Uno mira la tele… tener. Mira los periódicos…tener. Los modelos de felicidad social… tener. Y tener, ¿para qué? Mi abuela -benditos abuelos que esta semana han celebrado su día grande- siempre decía “tanto trabajar para al final morirse uno”. Cuando era más joven no entendía esta frase y hasta cierto punto me irritaba escuchársela porque soy de los que piensa que el trabajo es un ejercicio indispensable para el desarrollo y la dignidad humana y que, a pesar de los cansancios y quebraderos de cabeza que acarrea, es totalmente necesario. Además, ella fue siempre una mujer luchadora y no me parecía que encajara esta afirmación con el testimonio de tantos años de brega. 

Sin embargo, con el tiempo, creo que entiendo mejor que lo que quería decir era otra cosa menos literal. Probablemente se refería a que ponemos nuestros esfuerzos en cosas que, a la larga, no nos hacen felices ni de lejos. Se pueden tener los graneros hasta los topes, e incluso tener que construir nuevos porque se han quedado pequeños; pero la vida sigue siendo frágil y cuando menos los esperamos nos recuerda que no somos sus dueños (seguro que todos tenemos algún ejemplo cerca que desgraciadamente nos lo ilustra). El cielo, al que esperamos llegar algún día, no es un club privado de “ricachones” que pueden permitirse el lujo de agradar a Dios siendo muy “solidarios” y “generosos”. Nuestra riqueza debe ser otra. 

Jesús en este evangelio nos advierte contra la codicia porque el deseo excesivo por las cosas materiales nos descentra de Dios, simple y llanamente pone nuestra voluntad lejos de la suya. Desear ciertas cosas y avances en la vida es bueno y necesario, nos da metas para seguir avanzando y esforzándonos…pero no han de convertirse en “otro dios” que, en el fondo, y como nos advierte el Señor, nada aporta a nuestra salvación definitiva. Haciendo un paralelismo con la frase de mi abuela, diría que ser rico ante Dios es llegar al final de tus días y poder decir con orgullo “tanto trabajar para al final salvarse uno”. Vivir con esta perspectiva es muy diferente, no porque nos hagamos merecedores del cielo como si fuese un premio que debe dársenos en recompensa por el esfuerzo; sino porque precisamente ese esfuerzo por vivir según Dios es lo que nos llevará hasta el cielo. 

Cuidado con ser una Iglesia codiciosa, y con los codiciosos en la Iglesia, porque alejan de Dios a muchas personas con sus graneros llenos y manos vacías. Haríamos bien  en preguntarnos, en esta corriente sinodal que estamos viviendo, cómo pensar menos en tener los almacenes llenos y más en cómo poner en el centro del diálogo con el mundo [del tener] la cuestión de la salvación -prácticamente olvidada-, de modo que cada uno diga “ahí está mi tesoro”.

DESDE EL CUIDADO A LOS MAYORES

(Hombre soltero, implicado en cuidado y acompañamiento de mayores, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

Este texto me habla de cosas muy mundanas. Me habla de herencia, de guardar bienes para el futuro. Pero también me habla de la necedad de confiar en lo que tengo almacenado para garantizarme una vida placentera. Desde la perspectiva del cuidado de los mayores, este texto tiene para mí dos cosas que pueden parecer contradictorias.

En primer momento se habla de “bienes almacenados para muchos años”. En una primera lectura, esto no me parece a mí del todo mal. El futuro nos puede deparar una disminución de ingresos (aunque tengamos una pensión de jubilación, ésta va a ser inferior a los ingresos por trabajo) y generalmente un incremento de los gastos. Las enfermedades, que nuestro cuerpo esté cada vez peor implica una serie de gastos en personas de ayuda, en movilidad y en otras muchas cosas. Por eso, tener unos ahorros se me antoja muy necesario.

Pero le respuesta a este almacenamiento de bienes por parte de Jesús no es nada positiva: “Necio, esta noche te van a reclamar el alma”. Esta es otra gran verdad que muchas veces olvidamos. Nos parece que somos fuertes, que nuestro cuerpo está lleno de energía y que, aunque vayamos teniendo nuestros pequeños achaques, los iremos superando y podremos seguir viviendo como hasta ahora. Tengo suficientes casos a mi alrededor de cómo la salud te da un zarpazo y de cómo tu vida cambia de forma radical de un día para otro (si es que no se acaba de forma repentina). Por eso, el almacenamiento de bienes puede ser una inutilidad. De nada nos van a servir cuando ya no tengamos vida.

En la vida con nuestros mayores no existe el mañana. Existe sólo el hoy. Pensamos y hablamos del mañana, pero sabemos que todo está condicionado, que la vida cambia de un día para otro. Por eso la última frase es la que da la clave de vida: “Así es el que atesora para SÍ y no es rico ante Dios”. Este mensaje va especialmente destinado a los que no nos consideramos “mayores”. Tantas veces hacemos planes para un futuro, tantas veces construimos nuestros “graneros” en los que almacenar nuestro “grano”. Hoy este texto me invita a vivir en el hoy, a no pensar mucho en el mañana porque no sé qué me deparará. Y, sobre todo, a atesorar esos bienes que Dios nos regala. Esos que ni se compran con dinero, ni se ganan con esfuerzo. Esos que sólo el amor, la generosidad y el servicio pueden adquirir.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on julio 31st, 2022 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, pertenece a movimiento cristiano)

Dios Padre,

que amasemos ternura, humildad y autenticidad,

que acumulemos sinceramente nombres propios fraternales, 

que abundemos en caminos de comunión en estos tiempos de “sálvese-quien-pueda”

que nos sobren palabras de paz y de comprensión cuando las polaridades nos enerven,

que derrochemos testimonios de la presencia de tu reino a pesar de tanta y tanta deshumanización,

que seamos potentados en la valentía de los hijos de Dios.

que seamos muy ricos en amigos de verdad, 

que pródigamente sembremos paz en nuestras relaciones,

que nos sobren motivos para compartir lo que somos y tenemos,

que seamos fuertes en esperanza en estos tiempos extraños que nos tocan vivir…

Dios Padre, 

que las dificultades nos hagan sólidos en la fe,

que los contratiempos nos hagan beber de las fuentes de tu sabiduría,

que nuestras capacidades nos hagan crecer en la madurez humana y cristiana.

Dios Padre, 

sabemos que nos das lo que necesitamos para crecer en santidad y justicia,

para vivir más enraizados y más audaces en lo esencial de nuestra humanidad.

Dios Padre,

limpia nuestro corazón,

limpia nuestros deseos,

limpia nuestra mirada.

Dios Padre,

enriquécenos aún más 

con tu gracia,

con tu presencia,

con tu misericordia.

Amén.

Aleluya,

Aleluya.

Aleluya.

Aleluya.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on julio 31st, 2022 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on julio 31st, 2022 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Lo que has acumulado ¿de quién será?

El Señor nos invita en esta lectura y en tantas otras a tener una vida plena.

Tener una vida plena podría consistir en que si al llegar al final de tus días aquí en la tierra alguien te preguntara si has amado lo suficiente, si has compartido lo bastante y si has acumulado poco, tuvieras la dicha de poder responder que sí.

No se trata de vivir bien, ni siquiera de que lo primordial consiste en ser feliz, sino de que tu vida tenga sentido para Dios y para los demás.

Si disfrutas de vacaciones e incluso viajas dentro de poco posiblemente tendrás presente que en los viajes haz de ir con poco equipaje y más aún si vas a reencontrarte con tus seres queridos como familiares o amigos y les llevas algún detalle en la maleta. Estarás en disposición de cargar aún menos pertenencias en tu viaje para que te quepa ese detalle. Y el tiempo, ese bien tan escaso, lo compartirás con las personas las que vas a ver para celebrar la alegría del reencuentro.

Este símil del viaje de tu vida con el viaje del verano, salgas o no de vacaciones, puede servir para recordarnos que lo importante no es lo que llevemos a cuestas sino lo que demos (o nos demos) a quienes recorran el camino a nuestro lado y lo que compartamos con ellos.

Esta actitud requiere práctica. Supone la necesidad de estar despiertos a las llamadas y de saber darles respuestas. ¿Como vas a entrenarte este verano? ¿Con qué acciones concretas?

«Al final del camino me dirán: ¿has vivido? ¿has amado? y yo sin decir nada abriré el corazón lleno de nombres» (Pedro Casaldáliga).

Página siguiente »