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PRIMER PASO: LECTIO

Posted on septiembre 26th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21,28-32

 

Recapacitó y fue

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acerco al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña.» Él le contestó: «No quiero.» Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: «Voy, señor.» Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?» Contestaron: «El primero.» Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

 

La parábola de este domingo usa la misma imagen que la del domingo pasado: el dueño de una viña que manda trabajadores a su viña.

Sin embargo, hemos dado un salto cualitativo dentro del desarrollo del evangelio de Mateo, pasando del capítulo 20 al 21.

En medio de las dos parábolas han sucedido acontecimientos tan importantes como la entrada de Jesús en Jerusalén montado en un pollino y la expulsión de los vendedores del Templo.

Ante esta última acción de Jesús, los dirigentes judíos le reclaman: «¿Con qué autoridad haces esto?». En vez de responder, Jesús les lanza una pregunta relativa al bautismo de Juan, si era de carácter divino o humano.

Justo a continuación viene esta parábola, que en su contexto continúa la denuncia que Jesús hace de los dirigentes judíos y su defensa de Juan Bautista. La clave de la interpretación que el evangelista da a la parábola está en el último versículo que se lee: «Vino Juan a vosotros enseñando el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron».

Los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo son pues como el hijo que dice al padre que va a trabajar a su viña pero luego no va, pues no han recapacitado ante el mensaje de Juan y de Jesús; en cambio los publicanos y las prostitutas, que son como el hijo que ha contestado negativamente al mandato del padre por la vida que llevan, pero luego sí han ido a trabajar a la viña, pues sí han aceptado el anuncio de Juan y de Jesús, y por tanto han cambiado de vida.

SEGUNDO PASO: MEDITATIÓN

Posted on septiembre 26th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

La respuesta y actitud de los dos hermanos  me ha hecho recordad algo que experimente durante mi enfermedad en relación a las personas que se preocuparon por mi estado de salud. Me sorprendió en gran manera el interés de algunas personas que no esperaba ni de manera remota, no al menos con el interés y cariño con que lo hicieron, con algunas por distintas razones casi había perdido el contacto, o llevaba años sin saber de ellas, pero en ese momento estuvieron allí a piñón fijo. ¡De qué manera me sorprendieron,! desde entonces han vuelto a entrar en mi vida. De la misma manera me encontré otras con las que tengo trato muy cercano y muy estrecho pero que en ese momento desaparecieron sin que aún hoy llegue a comprender por qué, a pesar de ello sigo manteniendo relación con algunas como si hubiera habido un ( ), otras se evaporaron. Puedo comprender a las primeras pero no a la segundas.

Es verdad que a pesar de nuestras buenas intenciones y de los mejores propósitos, nuestras acciones muchas veces vienen supeditadas por circunstancias ajenas o externas a nuestra voluntad. Para mi cobra mayor importancia el que las palabras y promesas que hacemos al Señor y a las demás personas cuentan en la medida que van respaldadas por nuestras obras.  A la vez que nuestras obras tienen que ir alineadas en la coherencia de vida. La lealtad y la fidelidad son valores de gran peso. Estoy en un momento que tengo que hacer cambios en mi vida en función de mis circunstancias actuales, es momento de caminar ligera solo siendo honesta y coherente a mi compromiso con el Señor. Siempre desde la lealtad y la fidelidad a lo que soy y a lo que creo.

DESDE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN

(mujer, casada, trabaja, 4 hijos y un perro, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Como siempre, Jesús nos habla claro, nos contrapone claramente dos tipos de personas. Las que hacen creer a todo el mundo que se comportan correctamente pero luego hacen lo que quieren, sin importarles nada, sólo ellos mismos, y por otra parte, alguien, que le cuesta hacer lo que debe y así lo reconoce, que es sincero incluso afrontando posibles consecuencias a llevar la contraria, pero que luego recapacita, se arrepiente y actúa correctamente en silencio, sin buscar reconocimiento, porque sabe lo que está bien.

Algunas veces cuando estoy muy cansada, estoy harta de recoger cosas en casa, etc. Veo algo que hay que tirar al reciclado y me da una pereza tremenda porque me coge más cerca la papelera del baño… La mayoría de las veces termino recogiéndolo de la papelera y llevándolo al compartimento correspondiente, aunque algunas no. Esto es sólo un pequeño detalle en mi actividad diaria, pero puede haber otros ejemplos, como hacer una compra rápida y no fijarme en el origen de los productos, coger el coche porque no me apetece ir andando a un sitio relativamente cercano o porque espero hasta el último momento para salir y ya no me da tiempo de ir andando…. En muchas ocasiones me porto como el hermano hipócrita.

Hoy he leído la noticia de que el humo de los incendios de California está llegando a España. También he leído que el origen del incendio está en fuegos pirotécnicos para un fiesta “para revelar el sexo del bebé” … y me pregunto hasta donde llega el consumismo y el sinsentido hoy en día.

Os animo a que revisemos nuestros comportamientos, diarios o no, nuestros gastos, la dedicación de nuestro tiempo, nuestras actividades de ocio e intentemos hacer una especie de “evaluación de impacto ambiental” y entre todos cuidemos un poco más de nuestra casa común y de nuestro corazón. Pidámosle al Señor un poquito de sentido común y fuerza contra la pereza.

DESDE LO SOCIAL

 (hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro y directivo de movimientos sociales, y de grupo cristiano) Publicado en 2008

Supongo que a muchos de nosotros la parábola de hoy nos impacta directa y profundamente en nuestro corazón: cuánta distancia reconocemos que separa nuestros pensamientos, nuestras palabras, incluso aquello que sentimos que deberíamos hacer, con nuestros hechos y obras, con lo que de verdad hacemos. Si es así, al menos no estamos satisfechos, instalados en nuestra soberbia y autosuficiencia, lo cual nos distancia de «los ancianos y los sumos sacerdotes», que hoy también abundan en nuestro mundo.

Por el contrario, podemos reconocernos como aquellos «publicanos y prostitutas», pues sabemos que nunca seremos merecedores de los dones de nuestro Padre, y por ello, conscientes de nuestras debilidades y dimisiones, nos situamos en actitud de conversión, pidiendo a Dios que se haga presente en nosotros y guíe nuestros pasos.

Así que lo que Dios valora no son principalmente ni nuestras buenas palabras ni nuestras buenas intenciones, sino la actitud de conversión, el ponernos en búsqueda de su Rostro y el gastar nuestra vida por su Reino, que es amor, justicia y misericordia, sobre todo con los más necesitados y marginados. Desde este enfoque el compromiso social, en cualquiera de sus formas, es ante todo una labor espiritual: movidos por el Espíritu de Dios nos entregamos a la causa de la justicia en nuestro mundo.

Cuántas veces tantas y tantas personas en principio «no creyentes» nos han dado una lección a tantos que en nuestra pertenencia a la Iglesia nos hemos sentido justificados y tranquilizados. Ellos han sido como el primer hermano de la parábola. ¿Y nosotros?

Yo le doy gracias a Dios porque de nuestra experiencia de Su amor nos brota la entrega a nuestros hermanos más desamparados, y le pido que nos acompañe siempre Su presencia para que nos aliente y nos guíe en esa tarea.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on septiembre 26th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

 

Dios cercano,

tan presente en nuestras vidas,

aunque a veces nos resulte incompresible…

especialmente en estos tiempos de pandemia.

Dios cercano,

amor sobre todo amor,

eres fiel a los hombres y mujeres

de buena voluntad

que tienen

sed de verdad y de justicia,

sed de vida,

sed de santidad.

Dios cercano,

por tu palabra encarnada,

nos enseñas la justicia y la verdad,

justicia y verdad por encima

y mucho mejor

que nuestras

humanas, tan humanas,

aproximaciones,

etiquetas

y juicios temerarios.

¡Tantas veces

nuestras palabras

son caricaturas,

incluso malévolas,

frente a tu

amor sobre todo amor!

Dios cercano,

conoces, por su nombre y por su vida,

a todo y cada uno

de los seres humanos

estén donde estén,

hayan hecho lo que hayan hecho,

tengan la pinta que tengan:

los conoces de corazón a corazón,

los conoces como sólo

un Dios de amor

puede conocer a sus hijos fruto del amor,

hijos que hagan lo que hagan,

jamás perderán

la raíz de su dignidad y su humanidad:

la conexión misteriosa con tu santidad.

Dios Santo:

no rechazas la sinceridad de corazón.

Hoy te abrimos nuestros corazones,

una vez más:

como tantos y tantos en la historia de la salvación,

somos de dura cerviz,

somos cortos de miras,

somos como niños ricos malcriados,

enroscados en nuestras mezquindades

y atrapados en ferias y ferias de vanidades.

¡Estamos llenos de muchos miedos y cobardías!,

¡estamos llenos de muchas declaraciones correctas

dignas de un catecismo escrito en bronce!,

¡estamos llenos de la arrogancia

de los que se creen sus méritos,

los méritos de la clase media occidental!

¡Envíanos tu Espíritu

que nos ayude a convertirnos y a crecer!

¡Envíanos tu Espíritu

de tal modo que nos santifique

y nos empequeñezca

para ser de verdad

semillas fecundas de tu Reino,

testigos de la fuente de tu vida inagotable,

humilde luz en medio tanto y tanto humo y vanidad!

¡Especialmente en estos tiempos de pandemia

en los que necesitamos

creatividad y valentía para superar retos,

tanta y tanta solidaridad para tantas y tantas necesidades

y tanta y tanta fe auténtica!

¡Necesitamos tu perdón!

¡No queremos alejarnos de Ti!

¡No queremos apartarnos

de tus caminos de santidad y justicia!

Sabemos que están cambiando

muchas realidades.

Pero sabemos

que todo se pasa

y que tú,

Dios no te mudas.

Sabemos que, al fin,

sólo tú, Dios, nos basta.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on septiembre 26th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

 

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on septiembre 26th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

 

Recapacitó y fue.

Es muy difícil mantener la coherencia entre lo que sé que debo hacer y lo que realmente hago.

Puedo ver esta parábola como una gran oportunidad para conectar con una acción del Evangelio, de la que sé que cada vez que la llevo a la práctica, hago vida el Reino de Dios porque traiga amor, ayude a crecer tanto a mí como a los demás, nos acerque a la paz…. Por ejemplo, la bendición… o acoger a quien se cerca… o escuchar activamente. Cada uno sabe cuál puede practicar. Y así de paso me entreno en ser coherente.  Me voy a comprometer al 100% con esa acción. Así, si en mi caso elijo bendecir, comprometerme al 100% supone que voy a rechazar cualquier otra opción en mi relación con las demás personas que no sea ver su parte buena y darle gracias al Señor por ella. Rechazo la opción de criticarla o de hacerle mal. Eso no quiere decir que apruebe sus actos, sin embargo, apuesto por sus posibilidades. Te invitamos a que ahora, que estás leyendo este comentario al evangelio, te centres en lo que te estamos proponiendo y decidas en qué ejercitarte y que lo hagas vida durante esta semana. En resumidas cuentas, por qué no, puede que sea nuestra manera de ir a trabajar a la viña.

PRIMER PASO: LECTIO

Posted on septiembre 20th, 2020 in > PRIMER PASO: LECTIO by admin

¿Qué dice el texto?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20,1-6

 

¿Vas a tener tú envidia porque soy bueno?

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: «¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.» Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia por que yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

NOTAS BÍBLICAS

(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

 

Jesús propone una historia enmarcada en dos sentencias iguales: » muchos primeros serán últimos, y últimos, primeros» (19,30 y 20,16). Esa es pues la enseñanza.

La historia compara el reino de Dios a unos jornaleros contratados a distintas horas del día para trabajar en una viña.

El dueño, que reflejaría algo del proceder de Dios, ajusta con los primeros un salario de un denario -la moneda romana básica-, con los segundos «lo que sea justo», mientras que con los posteriores no concreta.

El lector, y los trabajadores, pensarán que «lo justo» para los segundo -que es lo acordado-, sería lo proporcional según el tiempo trabajado al denario ajustado con los que trabajan todo el día. Para los demás trabajadores debemos pensar la misma «justicia».

Pero el dueño de la viña no procede con esa justicia, sino con una «igualitaria», que provoca las quejas de los primeros contratados.  El dueño les responder que ellos han recibido lo estipulado, con lo cual no se les hace ningún daño, y a los demás les ha entregado «lo justo» según el entender de quien se considera «bueno».

En la historia precedente, la que conocemos por la del «joven rico», Jesús declara que el «bueno» es Dios: «¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios» (19,17).

La justicia del que es el Bueno es diferente de la nuestra.

El dueños de la viña a su vez hace ver la actitud que se esconde tras la reacción de los primeros: su envida (literalmente «tu ojo malo», 20,15 b).

SEGUNDO PASO: MEDITATIO

Posted on septiembre 20th, 2020 in > SEGUNDO PASO: MEDITATIO by admin

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Va a hacer casi once meses que sufrí el Ictus hemorrágico, del que gracias a Dios me he recuperado “casi” del todo, un proceso largo que he llevado razonablemente bien. De nuevo en este evangelio  el Señor nos llama a trabajar en su viña… ¿de nuevo?… no, no ha dejado de hacerlo en ningún momento, incluso en este periodo de parón el Señor me insta a seguir trabajando porque hay mucho trabajo por hacer, y me llama para realizar una labor especifica en este momento concreto. ¿Que importan las horas o los días que echemos en ello?. Lo que verdaderamente importa es la calidad de nuestra respuesta y de nuestra entrega, lo que importa es estar disponibles para cuando nos llame y dar lo mejor de nosotros. No debemos preocuparnos de la paga, Dios siempre da más de lo que merecemos….Teniendo esto tan claro en mi cabeza la respuesta a este evangelio debería ser de disponibilidad total,… pero no es así. En el proceso de recuperación me han quedado algunas secuelas que pese a toda previsión no consigo recuperar y lo que llevaba bien empiezo a llevarlo regular, unido a esta situación extraña que nos está tocando vivir con la pandemia, está haciendo mella en mi ánimo. Estoy desanimada y cansada, todo esto me está superando. Le pido al Señor salir de esta situación, sin que  el desánimo ni el cansancio me haga indiferente a la invitación de trabajar en su viña, hacerlo a pesar de las dificultades aceptando las limitaciones y sin ocultar la debilidad.

DESDE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN

(mujer, casada, trabaja, 4 hijos y un perro, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

La primera frase que me viene a la mente es “no es tarde si la dicha es buena”. Soy muy “fan” de los dichos y refranes populares, mi abuelo me los enseñaba y cada vez los comprendo y valoro más. Aunque parezca tarde estamos a tiempo, siempre hay oportunidad de cambiar el corazón de las personas y nos puede sorprender su conversión, pero para ello, además de enseñarles con nuestra actitud y comportamiento, en este caso, cuidando la casa común, tenemos que rezar mucho por sus almas. Al final, todos, tanto los primeros que intentamos cuidar la casa común, como los que empezaron o empezarán más tarde a trabajar por ello, tendremos el mismo objetivo final, cuidar la creación de Nuestro Señor.

Este mes de septiembre y hasta el 4 de octubre es el Jubileo por la Tierra, que nos anima a cuidar los recursos de la Tierra, a dejar de exprimir y saquear los bienes del planeta. Nosotros como consumidores tenemos el poder de elegir a quien/ a qué empresa le damos nuestro dinero, y con ello cual es la política medioambiental y de consumo que seguimos, aunque muchas veces, por comodidad, por prisas, por ahorrarnos algo de dinero o por llevarnos más unidades en vez de ajustarnos con una, nosotros saqueamos la Tierra. Controlemos nuestro gasto, son nuestros valores.

Ayer el Papa publicó una catequesis muy bonita “Curar el mundo” 

Nos invita a contemplar su creación. Paremos en seco y fijémonos en los detalles, un pequeño pajarito acicalándose la plumas, la lluvia, las hojas de los árboles con el viento, las nubes pasando, nuestros hijos durmiendo… bueno, o jugando tranquilos 😉… Simplemente, cuando nos paramos un momento y MIRAMOS el mundo de otra manera, nos fijamos en los detalles que de otra manera no veríamos y descubrimos tesoros, que hay que amar y cuidar. Esto me lo ha recordado hoy un hermano de comunidad. Contemplemos Su creación para amarla más y cuidarla más.

TERCER PASO: ORATIO

Posted on septiembre 20th, 2020 in > TERCER PASO: ORATIO by admin

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

Dios del universo,

de la vida,

de la historia,

de la humanidad.

Nos has encomendado,

amorosamente,

colaborar en tu trabajo creador,

nos has hecho jornaleros de tu Reino

con lo mejor de nosotros:

nuestra creatividad,

nuestro cuidado,

nuestra capacidad de comunión.

Dios del universo,

de la vida,

de la historia,

de la humanidad.

Somos plenamente conscientes

de que, a lo largo de los siglos,

hemos creado

una serie casi infinita

de injusticias,

de maldades,

de barbarie.

Somos capaces

de lo mejor y de lo peor.

A gran escala y a pequeña escala.

Lo sabemos.

Lo sabes.

La justicia en favor del débil y debilitado

está muy lejos

y parecería que,

en muchos momentos y lugares del mundo

y de la historia, se aleja más y más.

Dios del universo,

de la vida,

de la historia,

de la humanidad:

Jesús ha iluminado nuestra vida

y la vida de los hombres y mujeres de bien

con sus palabras,

con sus presencias,

con sus acciones.

Jesús trabajó manualmente:

madera, piedra,

y posiblemente, cultivo de la tierra,

que eran

E inició su ministerio

impulsado por la energía

que impulsa todo el misterio de la realidad,

toda vida,

toda inteligencia,

todo amor.

Jesús habló de la igualdad y fraternidad radical.

Dio luz a todos los hombres y mujeres de bien.

Jesús generó comunión con sus relaciones.

Iluminó a toda la humanidad

haciéndoles ver las posibilidades de lo mejor del corazón humano.

Y, al fin, puso una mesa

de igualdad,

de fraternidad,

de comunión universal por los siglos de los siglos.

Escogió como alimento de vida

frutos simples y populares

que emergen de la tierra y del trabajo

desde hace siglos y siglos.

Santificó esos dones con presencia del Espíritu.

Y capacitó a sus apóstoles

para que realizaran,

en su nombre,

esta santificación,

hasta el final de los tiempos,

para todos los hombres y mujeres

que desean continuar

el camino de salvación

que inició el Pueblo de Dios,

el Pueblo elegido,

el Pueblo de la promesa.

Con su muerte en la Cruz,

el Señor,

asombrosamente,

ha redimido a toda la humanidad.

También el trabajo humano.

Con su resurrección

inicia un nuevo mundo

en el que cada esfuerzo y cada pena,

sea el ámbito que sea,

tendrán recompensa

y su lugar cuando Él vuelva.

El Espíritu nos llena de esperanza.

El Espíritu nos llena de confianza.

El Espíritu nos llena de fe.

Aunque a veces las tinieblas nos cerquen,

ominosas,

como en estos tiempos de pandemia.

Que, por su Espíritu, por Tu Espíritu,

presente entre nosotros

y las mejores intuiciones

y energías de la humanidad,

se convierta en el quehacer de cada día,

en nuestras familias,

en nuestros trabajos,

en nuestras relaciones,

en alimento concreto y eficaz

de humanización de las personas

con las que nos encontremos.

Señor nos acordamos hoy especialmente

de todos los hombres y mujeres,

de todos los jóvenes

cuya vida de pende de un sueldo modesto

y a veces miserable.

Nos acordamos también

de los que no tienen trabajo

porque la crisis económica de la pandemia

arrasa las áreas más vulnerables

de nuestras ciudades y regiones.

Además, recordamos especialmente

a los que trabajan en condiciones

que vulneran sus derechos

en condiciones que les hacen enfermar,

en condiciones infrahumanas

en tantos y tantos

campos,

fábricas,

comercios

de tantos y tantos lugares

de las periferias del poder económico y político.

Dios del universo,

de la vida,

de la historia,

de la humanidad,

Tú, que eres capaz de convertir los corazones

de maneras que sólo Tú conoces.

Haz que nuestro recuerdo de Cristo

no se quede en sólo palabras

sino que sea un testimonio

y una acción eficaz

de que otro mundo,

otras relaciones,

otra economía es posible:

una economía que ponga a la persona

y al bien común en el centro de todos los procesos

y de los medios y de los fines,

de todas las leyes,

de todos los ideales,

de todas las organizaciones humanas.

Una economía que busque

cuidar la vida,

toda la vida,

y no satisfacer la insaciable sed de oro,

origen de tantos y tantos males.

Danos fuerza y paciencia

para seguir sembrando unión y solidaridad,

para seguir siendo testigos

de la posibilidad de un mundo

que crece como Tú deseas:

que todos tengan vida y vida en abundancia,

un mundo en el que llegue

a todos los hombres y mujeres de la Tierra

la parte adecuada de los frutos de su trabajo

y la retribución justa a su tiempo.

Que todos juntos,

cada uno en la hora que le toca hora

y en el puesto que los remolinos

de la sociedad y de la historia

nos ha tocado en suerte,

según tu Providencia,

siempre amorosa

aunque a veces tan oscura,

e incluso, inescrutable,

colaboremos

colaboremos en la construcción

de ese mundo que ya ha empezado

y que camina, según tus designios

hacia la recompensa final

por los siglos de los siglos.

Amén.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

Posted on septiembre 20th, 2020 in > CUARTO PASO: CONTEMPLATIO by admin

 

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO

Posted on septiembre 20th, 2020 in > ÚLTIMO PASO: ACTIO by admin

¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 5 hijos, ambos trabajan, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

 

Esta semana el Evangelio nos suscita varias propuestas, que te sugerimos para que al menos puedas llevar alguna a la práctica esta semana.

Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: «¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.»

¿Me preocupo sólo por mi trabajo de jornalero, o también voy a buscar más trabajadores de parte del Señor? Si presto atención, tal vez se me presente esa oportunidad esta semana…

Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno.

Mi relación con el Señor, cuántas veces la enfoco desde el individualismo, como algo entre él y yo. A veces voy midiendo lo cerca o lejos que estoy de Él, o si mi fe ha disminuido o aumentado.

Esta parábola me cuestiona, no encaja en mi mundo habitual.

Me propongo para esta semana disfrutar en mi oración del gozo de realizar mi trabajo para el Señor, sabiendo que él no recompensa el tiempo ni el esfuerzo, sino que me premia tratándome como hijo, regalándome todo su amor de Padre.

Al mismo tiempo, rezo con una visión más universal y doy gracias a Dios porque premia también a tantas personas que como yo están construyendo su Reino en el quehacer diario, y me alegro porque reciban la misma paga aunque hayan llegado después o aunque trabajen menos en la viña. Y hago bien en mostrar ese agradecimiento, pues ¡quién sabe si el que entró el último o el que menos merece soy yo!

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